Los Cursos de Verano CEU-María Cristina (San Lorenzo de El Escorial) acogieron el Curso ‘España y Monarquía‘, en el que se trataron diversos temas como el presente y futuro de la Monarquía española; El reinado de D. Juan Carlos I o La Monarquía española en la Transición y la socialdemocracia.

S.L. DE EL ESCORIAL. 15/7/2025. Con el objetivo fundamental de analizar el papel de la Monarquía española a lo largo de la historia y especialmente en el tiempo presente, el RCU Escorial-María Cristina acogió el Curso ‘España y la Monarquía‘, en el marco de la I Edición de los Cursos de Verano CEU-María Cristina. En él, se destacó la importancia que el papel moderador de la Corona puede representar para la estabilidad, la unidad y el progreso de España en estos momentos.
Entre los diferentes ponentes, estuvo Alberto Ruiz Gallardón, que participó en un encuentro presentado por la directora de la Cátedra Elcano de Historia y Cultura Naval, María Saavedra, y en el que acompañó el director del Real Instituto Elcano, Charles T. Powell. El exministro Gallardón afirmó que “la Monarquía, en la situación que vivimos en España, no es una conveniencia, es una necesidad”. Y añadió que “la alternativa en España a una Monarquía no es una República, sino la desaparición de España”.
Durante su intervención, Gallardón se refirió al intento de golpe separatista perpetrado en Cataluña en 2017 y a la actuación del Rey, que dirigió un mensaje a los españoles por televisión la noche del 3 de octubre de ese año, con el que paró ese golpe. “Creo que la recuperación de esa tranquilidad y confianza no hubiese sido posible sin la intervención de la Corona, y no hubiese sido posible si, en la Jefatura del Estado, en lugar de haber tenido a un Rey, hubiésemos tenido a un presidente de la República, parte de una ideología, de una clase social, de un territorio o de un interés político”, afirmó.
Gallardón también desmontó las acusaciones de que la Monarquía de don Juan Carlos tuviera su origen en Franco, y explicó que la restauración de la Monarquía en 1975, en realidad, supuso la recuperación de “la normalidad que había sido interrumpida el 14 de abril de 1931”. El abogado declaró que la propia Constitución de 1978 reconoce a don Juan Carlos como legítimo heredero de la Dinastía histórica, y no de Franco. “Franco solo pudo haber elegido a dos personas: Juan Carlos o su padre”, porque eran los únicos que tenían legitimación.
Además, el expresidente de la Comunidad de Madrid apuntó que el 18 de julio de 1936 hubo un golpe de Estado en España, pero “el 14 de abril de 1931 también hubo un golpe de Estado porque se sustituyó el régimen monárquico por el republicano sin participación de las Cortes Generales, sin someterlo a referéndum y sin recurrir al mecanismo previsto en la Constitución de 1876 para sustituir la Jefatura del Estado de forma monárquica a republicana”.

Durante la jornada inaugural de este curso, Alberto Aza, exjefe de la Casa Real entre 2002 y 2014, explicó la oportunidad y novedad histórica del reinado de Juan Carlos I. Fue inevitable la referencia a la Transición española, de la que destacó que el caso español ha sido el único en el mundo al recuperar el sistema monárquico: «Algo insólito, que no se ha producido en ningún sitio más. Tras dos dictaduras, una república, una guerra civil, que en ningún caso se consolidaron, en democracia se da un periodo de estabilidad y prosperidad cuyo protagonista es Juan Carlos I».
Adentrándose en el desarrollo del sistema de la monarquía parlamentaria en España, Aza explicó que la monarquía tuvo que reformarse internamente, desplazando el foco del poder de la persona del rey a las instituciones, lo que fue esencial para estructurar la nueva disciplina democrática. Al mismo tiempo Juan Carlos I desarrolló la función moderadora de la monarquía, «por la que se acercan los puntos de vista del Ejecutivo y de otros estamentos sociales que el rey conoce por haber desarrollado unos escenarios de confianza en el ámbito de las audiencias privadas y reservadas».
Aza destacó el papel fundamental de la función moderadora en tres momentos críticos: la “matanza” de Atocha de 1977, el 23F y los atentados del 11M. En estos tres momentos, subrayó que «el rey mantuvo el punto de moderación y mantuvo el principio del funcionamiento correcto de las instituciones. El rey consolidó su valor, su utilidad, su funcionalidad y su capacidad de resolver y restaurar la normalidad».
En cuanto al futuro de la monarquía en España, el exjefe de la Casa Real mencionó la importancia de mantener la independencia y la neutralidad de la institución para asegurar su futuro a largo plazo. También destacó que la lealtad y el respeto a los principios constitucionales son esenciales para la continuidad de la institución. Al mismo tiempo recomentó evitar su politización para mantener su legitimidad.
Catedráticos como Rafael Sánchez Saus (Universidad de Cádiz), María Ángeles Pérez Samper (Universidad de Barcelona), Carlos Dardé (Universidad de Cantabria) y expolíticos como Juan José Laborda (expresidente del Senado) y José Manuel Otero Novas (exministro de la Presidencia y de Educación) abordaron también en esa jornada el papel de la monarquía y su evolución en España.
