
Hemos celebrado la ponencia «La Hispanidad y su contribución a la formación de la cultura occidental» en la tercera jornada del Curso de Verano CEU–María Cristina «La herencia cultural de la Hispanidad». La conferencia ha estado a cargo del escritor y profesor de Historia de la Cultura Mauricio Wiesenthal, quien ha ofrecido una reflexión sobre el legado cultural de la Hispanidad y su vigencia para afrontar los desafíos de nuestro tiempo.
Durante su intervención, Wiesenthal ha definido la Hispanidad como «una idea de síntesis, de armonía y de conciliación», una tradición cultural que ha sabido integrar pueblos, lenguas y formas de vida diversas. Frente al predominio del pensamiento analítico en la sociedad contemporánea, ha defendido la necesidad de recuperar la capacidad de síntesis, al afirmar que «el análisis es la razón, la síntesis es el espíritu».
El ponente también ha subrayado que las culturas, las naciones y las religiones preceden históricamente a los Estados, recordando que «antes de que los estados naciesen, existieron los pueblos y las naciones, también las culturas y las religiones». En este sentido, ha presentado la Hispanidad como una comunidad cultural cimentada en una lengua compartida, capaz de generar vínculos que trascienden las fronteras políticas.
A lo largo de la conferencia, Wiesenthal ha insistido en el valor de la sabiduría como respuesta a los grandes retos humanos. «La sabiduría es la respuesta a los retos de la vida», ha afirmado, al tiempo que ha defendido una concepción de Europa basada en el esfuerzo y la responsabilidad: «Prefiero pensar en una Europa del trabajo antes que en una Europa del bienestar». Asimismo, ha animado a transmitir esperanza a las nuevas generaciones, lamentando que «predicamos respuestas tormentosas o de miedo ante la juventud que debe levantar este mundo».
En esta línea, ha invitado a comprender la existencia como un camino de superación y servicio, recordando que «nadie comienza la vida para triunfar, se comienza la vida para andar». Para Wiesenthal, la tradición hispánica conserva una idea profundamente arraigada en su lengua y en su cultura: «Nuestra cultura nos hace grandes. La vida es una gesta».


El escritor también ha destacado algunos rasgos característicos de la civilización hispánica, como la importancia de los espacios de encuentro. Así, ha explicado que el patio constituye un elemento esencial de la arquitectura española porque representa el ámbito íntimo de la casa, una idea que posteriormente se proyecta en la plaza mayor como centro de la vida comunitaria. Según ha señalado, esta forma de entender el espacio expresa una cultura orientada al encuentro y a la convivencia.
Finalmente, Wiesenthal ha concluido reivindicando la dimensión espiritual de la comunicación entre las personas y los pueblos. «El principio del espíritu es la comunión», ha asegurado, para añadir que «sin comunicación no hay vida porque no hay fecundación. La fecundación de las culturas es la comunicación del espíritu de ellas». Como cierre de su intervención, ha recordado que «el corazón es el orden absoluto de la vida», una afirmación con la que ha sintetizado su defensa de una cultura fundada en la armonía, la vida compartida y el espíritu.