Las cuatro expertas han participado en la mesa redonda ‘Desafíos de la educación en el siglo XXI’, que ha dado comienzo a las actividades culturales en el marco de los Cursos de Verano CEU – María Cristina en San Lorenzo de El Escorial.

S.L. DE EL ESCORIAL. 7/7/2025. Bajo el título ‘Desafíos de la educación en el siglo XXI’, los Cursos de Verano CEU-María Cristina (San Lorenzo de El Escorial) acogieron el pasado 7 de julio una mesa redonda en la que participaron la doctora en Educación y Psicología, Catherine L’Ecuyer; la escritora, profesora y exdiputada de la Asamblea de Madrid, Alicia Delibes; la ministra de Educación y Cultura de España (1996-1999), Esperanza Aguirre; y la historiadora, pedagoga, hispanista y escritora sueca Inger Enkvist. Ha moderado la mesa Ana Rodríguez de Agüero, directora de CEU Ediciones.
Esperanza Aguirre, ministra de Educación y Cultura de España (1996-1999), inició su intervención afirmando que “el gran error de mi vida política fue no poder aprobar un real decreto con la mejora de las humanidades en la educación secundaria”. Además, afirmó que “la educación es el gran desafío que España tiene en este momento” e insistió en que esta no debe renunciar a la transmisión de saberes. Aguirre afirmó también que es importante “defender la libertad de la enseñanza, incluyendo la libertad de la lengua en que esa enseñanza se imparte”.

Por su parte, la escritora, profesora y exdiputada de la Asamblea de Madrid, Alicia Delibes, señaló que «el gran desafío del siglo XXI es una educación de calidad para todos, es decir, si ya hemos conseguido escolarizado a toda la población hasta los 16 años enseñémosles bien; lo más que se pueda. Otra asignatura pendiente y, por lo tanto, un objetivo es la libertad de enseñanza». En este sentido, afirmó que «la calidad y la libertad van muy unidas, si se busca la calidad la sociedad es menos uniforme, pero es que no queremos una sociedad uniforme. Toda persona que apoya una democracia liberal piensa en individuos, que colaboran para organizarse la vida lo mejor posible, pero son individuos, cada uno con su propia conciencia y responsabilidad, no colectivos».
La historiadora, pedagoga, hispanista y escritora sueca, Inger Enkvist, señaló la necesidad de tener profesores bien formados que respeten el conocimiento: «un profesor que ha aprendido a respetar el conocimiento respetará a los alumnos y a la escuela como institución». El alumno también debe respetar a los maestros y debe tener la idea de que la escuela es importante, aseguró. En esta línea, subrayó el papel de los padres, que también pertenecen a este marco de educación, por eso deben hablar bien de la escuela en casa y de los contenidos que se imparten en clase. «Todos los que nos movemos en el mundo de la educación tenemos nuestra función», explicó.
En el plano político pidió más currículo formativo y con más contenido, así como un examen después de la escuela obligatoria. Para ello, apeló a un ministro con valor y coraje que pueda hacerlo. «Algún partido debería recoger ese reto», apuntó. Para Enkvist, es una cuestión de voluntad política, no de dinero, ya que hay suficiente dinero si se utiliza bien; no como se hace ahora, con el«buenismo».

Catherine L’Ecuyer, doctora en Educación y Psicología, señaló que hay que dar menos importancia a los cómo a los qué, y el estudiar el por qué y el para qué, para tener un diagnóstico claro. Es decir, volver a los fundamentos, qué es educar, qué es el fin de la educación.
Las expertas coincidieron en que, en términos políticos, «la educación da mucho susto» y que se han cometido muchos errores. Delibes animó a la sociedad civil a crear esos currículos claros, que indiquen qué hay que saber en cada curso y la creación de unas pruebas de control para verificar que se han superado esos currículos. Además, Enkvist pidió que en España haya una sola educación para evitar la ignorancia y el desprecio a nuestro país. Y puso como ejemplo los últimos datos del informe PISA en los que se aprecia cómo País Vasco y Cataluña están bajando en calidad educativa «porque han dado prioridad a la lengua».
Para finalizar, recordaron que el horizonte político es corto, mientras que el educativo es largo, y subrayaron el papel de los padres en todo el proceso educativo, en poner límites a la educación.
En el marco de la programación de los Cursos de Verano CEU, también se organizan una serie de actividades complementarias abiertas también a los ciudadanos de San Lorenzo de El Escorial, como encuentros con personalidades de la vida pública, mesas redondas, cinefórum, visitas culturales o conciertos.